obra

Máquina Revolucionaria

persistencia

Hace más dos horas, aproximadamente, que son las 5:00 pm. En ese lapso fui al baño, leí una revista deportiva que presentaba un artículo especial sobre el box en Tijuana y los nuevos talentos del ring fronterizo. Busqué en Grooveshark a los Silver Apples, los escuché durante más de media hora pero, a no ser de que mi sentido interno del tiempo esté fallando, ese reloj de la pared no marca otra hora más que las 5:00 pm. Nada extraño, dirán algunos, asumiendo con cierto prejuicio que la explicación más obvia es que ese reloj se detuvo por completo hace … hace tiempo. Sin embargo, basta notar que las manecillas siguen girando indiscriminadamente sobre la caratula del reloj, y que la única que sigue en su lugar es la aguja horaria, como si le importara un comino que la minutera y la segundera se hayan echado a correr sin ella.

Se trata de un reloj mecánico que heredé cuando falleció, en paz descanse, mi tío abuelo. Funciona a base de un muelle motor, así que lo revisé por dentro para ver si podía echar mano de mis escasos conocimientos sobre la anatomía de una antigüedad como esa. Ubiqué rapidamente la rueda central, la rueda de escape, la tercera y la cuarta rueda, la rueda del trinquete, los piñones correspondientes a cada rueda, los dos muelles espirales que están a cada lado de la rueda central, el eje, el pivote regulador, y otras piezas más pequeñas que no sé como se llaman.

No encontré nada extraño, no parecía haber mayor problema; de hecho quiero confesar que me vi tentado entonces a mover la manecilla horaria y hacerla recuperar el tiempo perdido, pero una imagen, una especie de déjà vu, o paramnesia reduplicativa -como se diagnostíca en la clínica- me adviritió que la angustia experimentada hasta el momento podría alcanzar proporciones apocalípticas si me atrevía a recorrer un mínimo aquella manecilla. Así que puse el reloj, otra vez, en el muro donde estaba, lo dejé con cuidado, e inmediato  me sentí obligado a honrarlo, a mirarlo, quizá por toda la eternidad, con ojos suplicantes.

Afortunadamente alguien llamó al celular en ese instante y un gran alivio me sobrevino, equivalente a una buena y refrescante bocanada de aire luego de estar sumergido en la completa confusión; tal efecto tuvo en mí esa válvula de escape que preferí ignorar la llamada. Después de cerrar y abrir los ojos repetidas veces, bostezar un poco y comerme una manzana, fuí por mi teléfono a verificar la hora de la llamada. La llamada fue hecha a las 5:00 pm, pero el reloj del celular marcaba las 7:30 pm. Por supuesto que lo que me parecía raro era la hora de la llamada, no que el reloj del celular haya marcado las 7:30. ¿Qué estaba haciendo entonces yo a las 5:00 pm? Me refiero a la primera vez que ese reloj de la pared marcó de verdad las 5:00 pm. … y si la llamada fue en esa primera vez ¿por qué no contesté?

No era que yo me sintiera atrapado en el tiempo, sentía, más bien, que el tiempo estaba atrapado en sí mismo, y que era necesaria alguna medida radical para terminar con el problema -¿realmente es un problema?- de ese reloj. Todos los demás relojes de la casa, incluido el reloj del micro-ondas, daban en ese preciso momento, las 7:35 pm. Y fue en ese momento que me pasó por la cabeza, como un cometa esperado desde las profundidades de la Edad Media, la loca idea de destruir aquel reloj, pero la misma imagen de antes, ahora con un subtexto que abogaba por su buen funcionamiento, hizo que controlara mis impulsos. Así es señoras y señores, ese reloj funciona, y muy bien, por eso lo más razonable es dejarlo ileso, dejar que solito recupere la cordura, a pesar de las infinitas revoluciones del minutero y del segundero.

Advertisements
Standard

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s